Reducción del uso del auto

Reducción del uso del auto

5 puntos breves: regulando el estacionamiento

Por Andrés Sañudo, @leonosan , 5 de marzo de 2012

1. La sobredemanda de estacionamiento en las calles es provocada por una oferta gratuita, un precio inexistente para estacionar en la calle genera la indisciplina que hoy se sufre en Polanco -y en muchas otras zonas de la Ciudad de México- donde, durante todo el día, se puede observar una disponibilidad nula de lugares para estacionar y hasta un 30% de automóviles estacionados de manera ilegal: sobre las banquetas, en esquinas y pasos peatonales, doble fila, obstruyendo accesos y salidas. Todo lo anterior, afectando a la mayoría: solo el 20 por ciento de los viajes diarios en la Ciudad de México se realizan en automóvil, ocho de cada diez se hacen de formas diferentes al coche. Hablar de una oferta insuficiente sobre un bien que se provee de manera gratuita es como querer estimar la comida necesaria para satisfacer un buffet gratuito para comedores compulsivos: nunca es suficiente. El mismo efecto sucede con el estacionamiento en la vía pública. Para más información, leer el artículo Sr. Parquímetro, el gran héroe de la ciudad.

2. La zona de Polanco pagaba día a día las consecuencias del desorden ocasionado por el estacionamiento gratuito en el espacio público. Los peatones tienen que sortear a los automóviles estacionados en las banquetas y lidiar con la nula visibilidad que los conductores tienen de ellos en las esquinas, producto de los automóviles estacionados en ellas. La congestión aumenta, no solo por los autos que obstruyen mientras se detienen en segunda fila, sino también por la cantidad de ellos en búsqueda de un espacio gratuito en calles, que por esa misma razón están saturadas de coches estacionados. Esto provoca mayores emisiones de gases contaminantes y niveles de ruido. En diversas ciudades del mundo se estima que el 30% de los coches que circulan en una zona se encuentran buscando un cajón gratuito para estacionarse, por lo que pueden llegar a invertir hasta la tercera parte de la duración su viaje en dicha búsqueda. Para más información ver el artículo Polaco-parquímetros, y eso cómo se come.

3. Un lugar de estacionamiento cumple con las características de un bien económico limitado y excluyente. Es limitado porque existe un número finito de cajones de estacionamiento y la construcción de nuevos espacios requiere demasiados recursos y tiempo para la ciudad. Es excluyente porque si un automóvil ocupa un lugar de estacionamiento imposibilita su uso para otras personas o para otras actividades. Si no se regula mediante un precio, entonces, automáticamente, el resto de la población subsidia a los automovilistas, quienes depositan un pedazo de propiedad privada, de 12 metros cuadrados, sobre lo que bien llamamos “espacio público”. Para más información ver el artículo La economía y el gran mito del estacionamiento gratuito.

4. Durante décadas, se ha creído que la solución es la construcción de estacionamientos que satisfagan esta demanda, tanto en los destinos como en predios dedicados exclusivamente a ello. Hoy podemos ver que en los estacionamientos públicos de Polanco, en horas de máxima demanda, se tiene hasta un 40% de espacios libres. La razón es muy sencilla: no son gratis. Mientras tanto, el espacio público sigue siendo caótico por esa misma razón: todos preferimos -y me incluyo- el lugar más barato. De ahí también se da el llamado “efecto cucaracha”, que consiste en la ocupación que los automóviles hacen de zonas aledañas al área donde se colocan los parquímetros, sin embargo, esto efecto se reduce cuando se implementan parquímetros en estas otras áreas.

5. Los parquímetros no pueden ser la única implementación para solucionar los problemas de movilidad de una zona y de una ciudad, este sistema que regula el uso que los automovilistas le dan al espacio público -acompañado de una estricta aplicación de la ley- es solo una de tantas estrategias utilizadas alrededor del mundo para desincentivar el uso del automóvil y recuperar el espacio público para el uso público. Los elementos con que se debe acompañar son la creación de redes de transporte público, la mejora del existente y la implementación de nuevo donde se necesite, además de facilitar la movilidad no motorizada en la zona, al mejorar los espacios para peatones y crear condiciones para que más gente se mueva en bici de manera fácil y segura.

Hoy, tras dos meses, en las áreas cubiertas por las dos etapas finalizadas de este nuevo programa de parquímetros, a cualquier hora puedes encontrar un cajón para estacionar un automóvil, además de que hay personas que han escogido otros modos de transporte para llegar a sus trabajos, como la bicicleta o el transporte público, y algunos optan por compartir el auto y con ello los gastos asociados a su uso. Recomiendo ver el video Los parquímetros llegaron a Polanco.

Los parquímetros mejoran las condiciones ambientales, de movilidad y seguridad vial en una zona, pues, al encontrar disponibilidad de lugar para estacionar, los automovilistas dan menos vueltas e invierten menos tiempo en la búsqueda de un cajón, restando el caos vial y las emisiones contaminantes producidas por sus autos.

Cerca del 70% de los viajes a Polanco los realiza gente que acude a esa colonia especialmente para trabajar. Es decir, no obstante que sí ha crecido la presencia comercial y de entretenimiento en la zona, el desorden en la vía pública es más bien imputable a quienes ahí trabajan -y donde, en promedio, cada auto transporta a 1.2 pasajeros-. Los empleadores deberían ofrecer algo mejor que un cajón de estacionamiento, como lo puede ser la inversión en transporte colectivo empresarial, pagos de los viajes en transporte público como prestación y estacionamientos para bicicletas.

La disponibilidad de cajones que se observa en Polanquito, la zona más comercial de Polanco y primera etapa de este sistema de parquímetros, es prueba contundente de que no existe un déficit de estacionamiento en esa colonia y sí existe es un uso desmedido del auto.

Invito a los interesados y afectados por el tema, a hacer un recorrido por la zona para que sean testigos de los beneficios inmediatos del sistema de parquímetros. Además, aprovecho para recomendar el libro de Donald Shoup, The High Cost of Free Parking y, para entender por qué es importante una política integral de la gestión del estacionamiento, recomiendo leer la guía elaborada por el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo -ITDP por sus siglas en inglés-, sobre ejemplos europeos exitosos en el tema: European parking U turn, from accommodation to regulation.

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  • jorge montejano

    Hola Andrés. Muy interesante artículo.
    Deseo saber, si es que conoces el dato sobre el porcentaje del recaudo de los parquímetros que se destinan a la “comunidad” y qué parte se va para recuperar la inversión. Por otro lado, tengo una gran duda sobre la manera legal en el que se faculta a terceros(si es el caso de Polanco) para inmovilizar e “infraccionar” a los vehículos fuera de norma (que no han pagado la cuota o se les ha pasado el tiempo). Me parece que es un punto delicado, pues si no lo hace una autoridad del GDF facultada para ello y la tarea la realizan empresas tercerizadas, aguien podría ampararse no?

    Saludos,

    • Andrés Sañudo

      Hola Jorge, en cuanto a los recursos recaudados el 30% irá a la Autoridad del Espacio Público para el mejoramiento de la colonia.
      En cuanto a las sanciones e infracciones, y el retiro del candado inmovilizador, como bien señalas es atribución de la SSP; pero en el caso específico de la colocación y retiro del candado inmovilizador, la fracción III del Artículo 6 del Reglamento para el Control del Estacionamiento en las Vías Públicas del Distrito Federal, publicado en Gaceta Oficial el 11 de octubre de 2011, señala: “A la Secretaría de Seguridad Pública corresponde inmovilizar por sí, o con auxilio de terceros, los vehículos estacionados en la Zona de Parquímetros, en los supuestos previstos en el Capítulo Qunto del presente Reglamento (cuándo se porta mal el automovilista).” Ahora, el pago de las sanciones se hace al GDF, el tercero únicamente inmoviliza.
      Saludos y gracias!

  • Josué Téllez

    La situación con los estacionamientos de Polanco también se debe a que si bien es cierto existe una sobredemanda de lugares de estacionamiento, también lo es que los dueños de dichos estacionamientos que se reducen a 2 o 3 empresas conocidas por muchas aprovechan esa situación y encarecen el servicio inclusive al doble o del costo de los mismos estacionamientos en otras zonas, como un ejemplo podría citar la colonia vecina a Polanco que es Verónica Anzures, en la cual aunque no existen parquímetros se puede conseguir el estacionamiento por día a un precio razonable.

  • Ruben Cabrera

    Soy habitante en la colonia Veronica Anzures, y considero que el programa de los parquimetros se deberia extender hasta ahi, ya que la colonia en general esta invadida por franeleros, quienes en algunos casos son violentos e incluso utilizan las entradas de los estacionamientos de las casas y edificios para estacionar los autos que resguardan, y por los que cobran al rededor de 35 pesos por dia (6 a 8 horas)

    Estas personas hacen su “agosto” por todos los trabajadores de “Pemex” y ahora tambien por todos los que no estacionan en Polanco y Anzures debido a los nuevos parquimetros “el efecto cucaracha”

    La colonia sabado y domingo esta desierta y no tiene ningun problema de estacionamiento, pero de lunes a viernes de 7:00 a 18:00 horas, todas las calles estan saturadas con automoviles, o botes vacios de agua para apartar lugares.