Taxi compartido, la semilla que se plantó sola

Por José Manuel Landin , 23 de mayo de 2012

El índice de pasajeros por automóvil era de 1.7 en 2006, según cifras del Fideicomiso para el Mejoramiento de las Vías de Comunicación –Fimevic- del Distrito Federal, situación que se traduce en un uso extensivo del vehículo particular y la utilización de mucho espacio para ello, argumento que podría justificar la regulación del vehículo compartido o carpooling y hacer así más eficiente el uso de un transporte como el taxi, regulando y controlandolo mediante espacios destinados a privilegiar esta actividad. En el Distrito Federal, los taxis compartidos se pueden encontrar a las afueras de las estaciones de metro Polanco, Observatorio y Tacubaya, espacios donde la gente necesita un segundo transporte para llegar a sus destinos correspondientes.

Lo que ya está sucediendo con esos taxis en la Ciudad de México es un buen ejemplo del carpooling, término que no solo se refiere

Fuente de la imagen: diarioimagen.net

a los viajes realizados al compartir un automóvil, sino a la reducción de costos a raíz de esto  y a un uso más sustentable del automóvil, por lo que es una práctica con mucho potencial.

El transportarse por carpooling, además de involucrar el uso de un vehículo particular por más de un viajero, tiene como punto de origen y destino el mismo lugar o lugares cercanos o de paso, además de que el gasto suele cubrirse equitativamente por los viajeros, a efecto de reducir los costos generados del viaje en dicho vehículo -como lo son estacionamiento, gasolina, mantenimiento, y como lo podrían ser las emisiones de contaminantes, uso del espacio público, entre otros-. El viaje por carpooling no es necesariamente compartido con algún conocido directo o familiar, pero normalmente sí lo es con personas de un mismo circulo social, ya sea la empresa en la que se trabaja, la escuela, etcétera.

El origen de esta modalidad de transporte no fue muy diferente al de Norteamérica o Europa, es decir, fueron las avenidas congestionadas, el transporte público saturado y la contaminación generada lo que hizo ver en el carpooling una alternativa de transporte ante este tipo de escenarios. Actualmente, las bases de taxi, a las afueras del metro Tacubaya, Observatorio y Polanco, ubicadas en la zona poniente del Distrito Federal, se han insertado en la dinámica del carpooling.

Las posibles razones relacionadas con dicho fenómeno son las siguientes:

El 25% de los viajes que se realizan al interior de Distrito Federal tienen como propósito el trabajo. El tiempo promedio de traslado, del lugar de residencia hasta el destino final, según resultados de la encuesta Origen-Destino 2007, corresponde a 1 hora 24 minutos. Sumado a lo anterior, debemos considerar que 45% de los viajes de la población realiza su viaje a través de más de un medio de transporte, lo que incrementa el tiempo de traslado. Así los viajes compartidos realizados en vehículos particulares, y en los taxis que se encuentran a las salidas del metro Observatorio, Tacubaya y Polanco, resultan una solución ante la presencia de transporte con baja oferta y poca frecuencia, como los microbuses y autobuses.

Los taxis que funcionan temporalmente como vehículos compartidos comparten tanto sus beneficios como sus externalidades, entre las primeras consecuencias de este servicio se encuentran la reducción de costos y ahorro de tiempo de traslado.

A pesar de la reproducción de este tipo de modalidad en la Ciudad de México, todos los beneficios aún no son claros, ya que si uno visita en el horario matutino las bases de taxis a las afueras de las estaciones de metro, se puede notar que éstas generan otros problemas, como mayor caos vehicular y hacinamiento de los peatones en la angosta acera peatonal o en la vía pública. Todo esto no solo dificulta el tránsito vehicular, pero pone en riesgo la seguridad de quienes caminan.

Una razón que podría ayudar a la regulación y a fomentar el crecimiento de este modelo de transporte, es el hecho de que transportarse en vehículos compartidos puede mejorar la calidad del ambiente y por esto y otras razones, la calidad de vida en la ciudad al reducir la cantidad de automóviles utilizados individualmente.

La elección de las personas de usar un sistema de transporte compartido refleja una realidad cotidiana, en la cual se desenvuelve buena parte de la población. Si bien los usuarios de este servicio de transporte compartido no se definen como usuarios del carpooling, ellos están conscientes de que el compartir gastos y viajes les generan beneficios en tiempo, costo y comodidad.

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  • Jano_ponce

    En Villahermosa (VHS), Tabasco, debido al pesimo sistema de transporte (combis y micros), los taxis hacen un servicio de colectivo (o al menos era asi en los años que viví por alla) en donde la gente comparte el Taxi. Ha sido cuestionado sobre la “seguridad” de compartir el taxi con desconocidos.
    En VHS los taxis no son de base, son “ruleteros” que pueden subir a mas gente, siempre y cuando vayan en la misma dirección del primer cliente.
    Creo que con la mala fama de los taxis en México (secuestros express), sería un poco dificil el carpooling al estilo VHS!!! Pero gentes de barrios cercanos y con horarios semejantes podría funcionar mejor

  • Suppacute1989

    Actualmente un tema relevante, si queremos alternativas al uso del vehiculo particular; haciendo uso de manera intensiva, con mayor número de personas a bordo.

  • Mar_tita_alva

    Somos demasiados en el DF y cuando llevamos prisa pareciera que todos vamos al mismos rumbo. el transporte es ineficiente, y esto de compartir taxi es buena idea…. Ojala lo consideremos siempre. Todos llegaremos puntuales !!