Movilidad y espacio público para dummies

Rocío Núñez

El coche nos cuesta, y caro…

Por , @CoResponsable , 3 de May de 2012

¿Por qué tener auto propio es la aspiración y el deseo de muchos? Las campañas publicitarias, los concursos y las rifas, por ejemplo han promovido y fortalecido este esquema durante años. Las tele-novelas, los comerciales, las series de televisión; nuestros amigos, enemigos, familiares y el esquema cultural, nos dice que así debe de ser. A lo largo de la historia de nuestro país, el automóvil se ha convertido en sinónimo de progreso. Hay gente que ahorra años sólo para comprarse un coche, por status quo o porque cree que esto resolverá sus problemas de movilidad; nada más lejano de la realidad.

Recuerdo cuando mi hermana se compró su primer y único auto, y el vendedor le dijo muy entusiasmado: Señorita, siéntase muy orgullosa de usted misma, ha dado un paso muy importante y ahora abre la brecha hacia su independencia -puntos suspensivos-. No lo culpo, por un lado trabajaba en la industria y había que aplaudir la venta, y por el otro, es una realidad que somos una cultura que considera que el coche nos hace más libres. Hoy en día, mi hermana se compró una bici, usa el transporte público y comparte el coche con su novio.

Los costos de tener un coche son muy variables; y no me refiero solo al gasto que implica para el bolsillo de su propietario, sino también al costo social, económico y ambiental que debemos pagar todos, y al que los economistas han llamado externalidades. En otras palabras, tu coche, el coche que tu pagas, lo paga también tu vecino, tu amigo, tu familia y el desconocido. Voy a tratar de ser lo más clara posible, y para que se den una idea de lo que implica, usaré un ejemplo específico.

En promedio, tener un Mazda 3, año 2009, requiere de un gasto anual de 23 mil 400 pesos de gasolina -10 pesos por litro de Magna- y 6 mil de mantenimiento -llantas, chequeos, alineación, balanceo, entre otros-. Además, se pagan cerca de 300 pesos en verificaciones -que en la mayoría de los casos son truqueadas, así que a este precio, hay que sumarle la mordida-. Si por ejemplo, se lava el coche una vez a la semana en un lugar de paga, en lugar de lavarlo uno mismo -con cubeta claro- se gastan aproximadamente 2 mil 080 al año. Y si se estaciona en una pensión, 500 al mes en la Roma.

En total, el dueño de este modelo de automóvil paga 38 mil 500 pesos anuales por mantenerlo; suma a la que habría que añadir 7 mil 501.58 si se desea tenerlo asegurado.

Pero además, hay una serie de costos que no se han considerado, y que deberían ser estimados de inmediato. Las propietarios cubren únicamente algunos de los gastos que implican mantener su auto, pero no cubren las externalidades que generan a la economía, al medio ambiente y a la sociedad.

En México, como lo señala el video El coche nos cuesta, de ITDP México, un automovilista no paga por el espacio que ocupa en la calle al circular -que podría ocupar con otro medio de transporte más eficiente, sustentable y equitativo-, no paga por el espacio de estacionamiento en ella -aunque empiezan a operar los programas de parquímetros en la ciudad, cuyo recaudo será invertido en mejorar las condiciones del espacio público-, no paga por la contaminación que genera, el daño que provoca a las comunidades por las que atraviesa y a quienes se quedan atorados en el tráfico -en especial a las que no usan el auto como principal medio de transporte, 70% de los viajes a nivel nacional-, ni por los accidentes asociados a su uso.

Imagen del video "El coche nos cuesta", de ITDP México

Un automovilista en nuestra ciudad, no paga por la pérdida económica y de productividad relacionada directamente con las congestiones viales y la pérdida de tiempo como consecuencia de estas -a las cuales contribuye por el simple hecho de utilizar su auto-.

Es más, ni siquiera paga por completo lo que debería pagar en cuanto a los costos individuales, como la gasolina, porque ésta en gran medida, está subsidiada por el gobierno. Y a partir de este año, este usuario pagará tan sólo $314 pesos por una tenencia eliminada y sustituida por un refrendo, pero que, en teoría, debería tener el mismo fin: dirigirse a un fondo para invertir en transporte eficiente y sustentable. La cantidad que se deberá pagar por cada auto, estará determinada por una serie de factores que valdrá la pena abordar a profundidad en otro momento. Cabe mencionar que estoy completamente en desacuerdo con quitar la tenencia, porque desaparecer estos y otros costos mínimos, facilitan y por lo tanto incentivan un mayor uso del auto.

¿Es esta necesidad adquirida una réplica de las tendencias estadounidenses? Quizá, pero para comprender este fenómeno, habría que hacer un análisis socio-cultural e histórico al que no me voy a meter en esta ocasión. Lo cierto es que para muchos, tener  auto propio es un gran logro. Comprar un coche se ha convertido de manera equívoca, en una meta de vida; y debo decir que deshacernos de la dependencia que tenemos hacia él, debería de ser nuestra aspiración real, pues hay una serie de cosas que nos atan a nuestros coches de manera injustificada, que -al contrario a lo que decía aquél vendedor que atendió a mi hermana- nos hacen ser un poquito menos libres.

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  • Rae

    Te felicito por el articulo, acabo de chocar mi coche y será perdida total, lo primero que pensé fue en comprar otro pero después de pensarlo detenidamente estoy seguro que no me conviene ya que la mayor parte del tiempo sólo lo usaría yo y como lo comentas en el articulo sobre los gastos de mensualidad por financiamiento del coche, seguro, gasolina, parquímetros, estacionamentos de establecimientos, tenencia, refrendos, multas, mantenimientos, con todo ese dinero podría realizar centenares de viajes en el transporte publico con la oportunidad de leer, conocer gente, dormitar y sin estresarme en un embotellamiento pensando en que se me acabara la gasolina por frenar y acelerar.

    Por todo esto es que he decidido usar el transporte publico para moverme en la ciudad e invertir mi dinero en comida, viajes y momentos con familia y amigos.

    Saludos