Ruth Pérez López

Sí la usaría, pero me parece peligroso: percepción DF

Por , @ruthtzin , 14 de December de 2012

Tenemos la tendencia de disociar el uso de la bicicleta como medio de recreación, de su uso como medio de transporte. De hecho, debo admitir que he llegado hasta pensar que las representaciones sobre la bicicleta relacionadas con aspectos de esparcimiento y deporte, conllevan a no considerarla como una opción de movilidad. Esto ha sido un prejuicio mío, pues nunca he tenido los fundamentos para demostrarlo. Las encuestas de este año, 2012, sobre la Ciclovía Recreativa “Muévete en bici” (el paseo domincal de los domingos en Reoforma) y Ecobici, realizadas por la Secretaría del Medio Ambiente (SMA), la Red de Ciclovías Recreativas de las Américas y el Centro de Estudios Mexicanos y Centroamericanos (CEMCA), parecen decirnos lo contrario.

Si bien los programas antes mencionados tienen características distintas y responden a diferentes usos, ambos buscan difundir las ventajas de la bicicleta como una opción de transporte. ¿Y si existiera una relación entre la bicicleta como medio de recreación y de transporte? Dejemos de lado nuestras ideas preconcebidas y veamos los resultados arrojados por estos estudios.

Nos enfocaremos en algunos puntos en común que comparten los asistentes a la Ciclovía Recreativa y los usuarios de Ecobici. Para empezar, ambas poblaciones identifican barreras muy similares que impiden el uso de una bicicleta como medio de transporte. Al preguntarles si cambiarían su medio principal de transporte por una bicicleta, la mayoría responde que no lo haría o que aún no lo ha hecho debido a las distancias, al peligro que implica transportarse en bicicleta o a la falta de ciclovías. En ambos casos, los aspectos más mencionados son muy similares, a excepción del punto sobre estacionamientos, únicamente mencionado por los usuarios de Ecobici.

 

También, al preguntarles cuáles son las principales dificultades al andar en bicicleta en la ciudad, coinciden en lo mismo. La falta de educación vial es el aspecto más mencionado, después vienen el miedo a los accidentes viales, la falta de ciclovías y el tráfico intenso.

Aquí vemos que el obstáculo más importante está vinculado al miedo a ser embestidos: para estas personas, la falta de educación vial y el exceso de automóviles en circulación, incrementan los riesgos de accidentes viales, por lo que es importante para ellas circular en un carril confinado, el cual les otorga un mayor sentimiento de seguridad.

Otro dato interesante que podemos obtener de ambas encuestas, es sobre las poblaciones más resistentes al cambio modal. En ambos casos, observamos que las personas que se desplazan principalmente en automóvil, son aquellas que muestran más resistencia a un cambio de comportamiento y que, además, son las que peor califican a la bicicleta. Independientemente de que usen la bicicleta como opción de transporte o no, califican su nivel de seguridad por debajo del automóvil (ver tabla 3). Sin embargo, en lo que sí difieren los dos grupos de usuarios encuestados, es en la calificación promedio que le dan a la bicicleta como medio de transporte: de 5.1 para los participantes de la ciclovía recreativa “Muévete en bici” y de 7.9 para los usuarios de Ecobici. ¿Qué significa esto? Que la percepción de seguridad sobre la bicicleta incrementa significativamente al hacer uso de ella para desplazarse en la ciudad.

 

A pesar de las barreras mencionadas más arriba, ambos estudios muestran que existe una muy buena disposición al cambio por parte de estas poblaciones: 75% de los que asisten a la Ciclovía Recreativa y 52% de los usuarios de Ecobici estarían dispuestos a remplazar su medio principal de transporte por una bicicleta. Esto se debe a que ambas poblaciones están muy satisfechas con estos programas, en gran medida porque sienten que han tenido un impacto positivo en su calidad de vida.

Los datos relacionados con los beneficios aportados por ambos programas también nos permiten observar que la frontera entre la bicicleta como medio de recreación y la bicicleta como medio de transporte es menos hermética de lo que parece. Si bien Ecobici busca mejorar la movilidad de las personas mediante un transporte “inteligente”, 26% de los usuarios se inscribieron en el sistema para ejercitarse o divertirse y no para transportarse de forma más eficiente (ver tabla 4). Asimismo, los principales cambios que perciben en su calidad de vida a raíz del uso de la bicicleta pública, se relacionan con aspectos de salud: 54% han sentido mejor condición física, 15% mejor salud y 7% ha bajado de peso. Los cambios percibidos en el mejoramiento de la movilidad, sólo vienen en tercera y sexta posición (ver tabla 5). Asimismo, si bien las representaciones de la bicicleta por parte de los participantes a la Ciclovía giran principalmente en torno a la salud, al deporte y al ejercicio, 14% mencionan las palabras “transporte” o “movilidad” como aspectos característicos de la bicicleta (ver tabla 6). Estos datos muestran como los aspectos recreativos, deportivos y de salud se mezclan con los de transporte y viceversa.

 

Sin embargo, una diferencia fundamental entre ambos grupos es que si bien los que asisten al paseo dominical sienten total libertad y tranquilidad al circular por la ciudad, no es el caso de los usuarios de Ecobici, quienes a menudo tienen que defender sus derechos frente a los vehículos a motor y proteger su espacio de circulación. Por este motivo, 73% de los usuarios de Ecobici preferirían circular siempre por una ciclovía.

Para concluir y un dato muy importante que nos revelan los resultados de ambos estudios, es que la percepción del peligro debido a posibles accidentes de tránsito, des-incentiva fuertemente el uso de la bicicleta para transportarse. Este sentimiento de inseguridad no se desvanece completamente al subirse a una bicicleta, sino que permanece y conlleva a los ciclistas a sentirse vulnerables y desprotegidos. Si bien la instalación y expansión de Ecobici ha llevado al Gobierno del Distrito Federal a construir algunas vías confinadas para el uso de la bicicleta, estos espacios se ubican casi exclusivamente en la delegación central de la ciudad.

El reto para la próxima administración será entonces invertir en infraestructura ciclista en otras zonas de la ciudad y repartir más equitativamente el presupuesto en el conjunto del territorio, con el fin de que otros sectores de la población puedan acceder a estos programas y a instalaciones de calidad.

Temas: , , , , , , , , , , ,

  • trucha

    Lo que da más miedo es la persistencia del uso motorizado frente al saludable. Y mientras, los políticos le siguen echando manos al coche en contra de los peatones y ciclistas..
    Más en http://cyclingvestchic.blogspot.com.es/2012/12/bicicletas-vs-politicos.html

  • trebor

    Hola Ruth, buena síntesis la que logras. En tu experiencia y conocimiento, ¿qué significado puede tener para el ciclista la contaminación del aire a su alrededor? ¿será un tema que nos convoque para investigar?
    saludos

    • http://twitter.com/ruthtzin Ruth

      Hola, desconozco si se han hecho investigaciones sobre el tema. Lo que sí sé es que la mala calidad del aire no es un factor que desincentive el uso de la bicicleta como medio de transporte. Sería interesante conocer de qué forma les afecta a las personas una vez que usan la bicicleta. Sobre el tema puedes ver la página http://hazladetos.org/ Saludos!

  • Redo Acs

    Me gustó el artículo. Yo creo que la bici como deporte y actividad recreativa tiene muchas sinergias con su uso como transporte. No son actividades que se excluyan o se contrapongan.